Perderse en sus ojos y no entender nada.
¿Ocultar algo? Puede ser. Su mirada transmite un pozo profundo de tristeza en el que se puede vislumbrar un microscópico punto de esperanza que, a lo mejor, yo podría aumentar con pequeños detalles.
Ella, tan enigmática, fuente eterna de poesía.
La dueña de mis desvelos.