miércoles, 8 de abril de 2015

Rima 22/29-07-13

Hiriente espada que toca mi pecho
destrozándome cual ardiente llama,
retorciéndose en mí como una rama,
volviendo mi corazón más estrecho.

Y no es peor si solo lo sospecho
ya que mi alma, mis llantos, lo aclama,
mi corazón lo destroza e infama
volviendo a unir un separado trecho.

Siempre sería la mejor opción
olvidarse del amor por un tiempo
para yo no vivir otra traición.

Pero cuando pienso en esta ocasión
yo no quiero encontrarme en contratiempo
para hallar la correcta solución.