Ánimas desoladas, cuitadas, insomnes desde el inicio del Ángelus que, tras rayar el alba, no encuentran el sentido de su realidad.
Esperanzas extraviadas, sueños fracturados, rotos, destrozados, que hacen que, esa minúscula llama semi-apagada, oscile, lo que ocasiona el balanceo de mi espíritu y mi fuerza, lo que forma mi ser.
Bucle infinito con retorno al desconsuelo, el desaliento, la aflicción. Homogeneidad de mi existencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario